Delirios de la cordura: MENTE A LA DERIVA. 4ºParte

martes, 16 de diciembre de 2008

MENTE A LA DERIVA. 4ºParte

El desierto dio paso a las montañas.


Con mi visión enfocada en todas direcciones, los hazes de luz que ocupaban mis cuencas oculares me permitían verlo todo con claridad en un radio de cincuenta metros aproximadamente.
Aquel paisaje no era tan desamparante como el anterior,pero estaba igualmente sumido en las mas negras fauces nocturnas.

Una gran cadena montañosa interrumpía un desierto cuyo suelo ahora estaba completamente cubierto de miembros. Las montañas lucían unos picos puntiagudos que se alzaban majestuosos ante mí.

Como si una mano con miles de apéndices afilados que arañaban el cielo se tratase, aquel paraje sugería un refugio más que razonable frente al frío punzante que el desértico terreno me regalaba.

Desde que fuera hipnotizado por aquel viejo demente del piso veintiuno, las voces de mi cabeza habían redoblado su intensidad.

Esos gritos de mujeres enfermas y lastimeras...

¿Tambien era cosa de Lucius? ¿Quizá de Agatha Lugosi, aquella tentadora mujer vestida de rosa cuya mascota era el joven afroamericano asesinado por Angus?


Me adentré en aquellas gigantescas montañas.

Tras varias horas de interminable sendero entre húmedas paredes de roca negra y follaje de plantas que reían a mi paso con voz propia, mis ojos alumbraron un agujero perfectamente redondo en la base de una de las montañas que cerraban el sendero principal.

Era la entrada a una cueva. Y aquel lugar parecía desprender un calor acogedor que susurraba promesas de vida y comodidades. De modo que agaché mi cuerpo frente al umbral del refugio y entré.

Una rotunda voz me dio la bienvenida:

-¡Mira,tenemos invitados! ¡Selena! ¡Selena espavila y trae más carne del saco! Pasa. Pasa mi querida alma castigada-.

La estancia era de bajo techo cavernoso y su humedad se hacía evidente.Pero en el fondo de la estrecha cueva miles de destellos danzantes procedentes de una cálida hoguera aportaban un calor creciente conforme te dirigías hacia aquel providencial campamento.

Un hombre obeso y enfundado con una camisa de verde pana arrugada se hallaba sentado sobre un tronco comiendo un gran muslo de pollo casi tan grasiento como él. Sobre el fuego ardían mas víveres. Supuse que sabían de mi llegada.

Junto a ese hombre sudoroso y de rostro feliz ( me recordaba tanto a Lucius), una niña de no mas de quince años, se postraba a su lado con las piernas encogidas contra su diminuto pecho. Casi todo su rostro se encontraba sumergido en una gran maraña de melena roja. Tan solo llegué a escrutar entre mechones de pelo sucio, unos almendrados ojos dorados.

Aquellos ojos relucientes parecían desafiarme tras esa descuidada selva peluda. Su cuerpo era bello e igualmente víctima de su largísima melena. Cuya extensión tambien protegía del exterior su evidente desnudez.


-Disculpa a Selena.No es buena inquilína. Me llamo Freeman.Pero para ti, Freeman el Gordo-. Arqueó su espalda para cambiar de postura y al hacerlo, el ombligo asomó por su camisa sudada.


-¿¡Bueno, y cómo te ha ido con el viejo Hipnos!? Mira que le digo que salga alguna vez de su apestoso laboratorio. Pero no hay manera-. Al decir esto,arrojó un trozo de muslo a Selena. Que devoró con rapidez presa de un salvajismo hambriento.


-¿Te refieres al mago que provoca truenos,relámpagos y lluvias de extremidades contra mí? No. No me ha ido muy bien con él. Ni con él ni con nadie de este puto lugar-. Mientras yo hablaba,obviamente las voces de mi cabeza silenciaron su llanto. Como ocurría cada vez que hablaba con alguno de aquellos seres de inframundo.

-¡Jajajajaja! ¡Bueno, te pasaste cuatro años matando personas con tus dos amigos! ¿Qué esperabas? Hipnos tiene un sentido del humor un poco mas crudo que el mío y el de mi hermano Lucius-.

Con esta última revelación me sobresalté un poco ¿Entonces eran hermanos? El parecido estaba claro.

-Además- Prosiguió Freeman -¿Para qué se te otorgaron los Hazes de luz si no te paras a mirar las cosas? Si hubieses bajado la mirada te habrías percatado de que todas esas extremidades amputadas que caían del cielo pertenecen a personas de raza negra. A Hipnos le pareció bien eso de que fueras golpeado por el peso de tus propias víctimas.Tu amigo Angus tambien pasó por eso antes de concluir su misión-.


-Cuando hablas de "misión",te refieres a la forma que teneis de manejarnos como títeres hacia nuestra destrucción ¿Verdad? No quieras dártelas de salvador conmigo...


"Purgatorio. Sí,sí,sí. El Purgatorio es lo que es. Lo que ves es lo que hay. Todo es muerte en el reino de Mortius el grande. Todo es muerte si pretendes darle paz a tu alma impía. Sí,sí,sí. es lo que hay. Y lo que hay es el Purgatorio".

-¡Anda mira, ya le ha dado por hablar! Ahora nos interrumpirá en varias ocasiones- Freeman posó su mano en la melena roja de Selena y le propinó dulces caricias paternales.Acto seguido, prosiguió su charla;

-Aunque no debes despreciar nunca cada una de sus palabras. Porque siempre dicen verdad. Su corazón es salvaje pero sincero-.

Selena volvió a hundir su cara en la carne que con tanta ansia devoraba.

-Entonces... este lugar... es... es ¿El infierno eterno?- Mi voz sonaba apagada y quejumbrosa.No quería creerlo. Pero todo encajaba.


Freeman volvió a reírse:

-Bueno, eterno no. Solo el tiempo que dure tu misión-. Freeman me alargó su rechoncha mano.

-Deduzco que quieres el pequeño souvenir que me dijo Hipnos que te entregara. Cogelo si quieres-. Metí mi mano en el bolsillo y le di el pequeño saquito de cuero que me cedió el viejo Hipnos. Alegrandome en cierto modo de poder desprenderme de algo entregado por un ser tan absurdo y misterioso.


Freeman el Gordo vació el contenido de la bolsita y de ella cayó una pelota rosa que fue inmediatamente atrapada al vuelo por los dientes de Selena. El corpulento hombre sonrió divertido ante la escena.

Selena se quedo jugando como un perro con aquella pelotita de goma sin prestar la menor atención.No sin antes decir con su voz aguda e inocente:



"Purgatorio. Sí. Tu misión se acaba. Tu muerte llega. Vete de aquí.Vete de aquí. Sí,sí,sí. Vete de aquí. Con tu muerte marcharas. Mortius te espera. Está hambriento. Come,come y come mucho. Son muchas las almas que debe devorar día tras día. Ya que son muchos los humanos perversos que mueren"

-Ahora escuchame atentamente, Lucecitas. Mientras tengas esa pelota en tu poder, Selena no te matará. Debes llevarla contigo en todo momento. Pues se trata de su juguete favorito. Ella te guiara hasta el final de tu misión. Tírala y veras como su larga melena roja hondea el viento en pos de su busqueda. Cada vez que la arrojes, el recorrido que siga Selena sera el que sigas tu.¿Lo has entendido?- Freeman comenzó a morder la carne que se cocía con las llamas. Como si estuviera tratando con asuntos cotidianos del día a día. Probablemente para él, de eso se trataba.

-Tendría que haber impedido que Angus me acompañase en el coche. De haberlo hecho, aquel accidente solo se hubiese cobrado mi vida...Y él... no tendría que haber acabado aqui...

Sentí desvanecerme.

-De modo que recuerdas el accidente. Veo que Hipnos hizo muy buen trabajo despejandote la sesera ¿no? De todos modos, los humanos teneis cita con la muerte desde el momento en que naceis. Unos mas tarde,otros mas temprano. Pero vuestra existencia no es mas que una cuenta atras. Y son vuestros actos los que os juzgaran-. Freeman continuaba comiendo sin tan siquiera mirarme.

Al verme cabizbajo, el obeso hermano de Lucius añadió:

-Tu amiga Ciriel todavía esta viva.Pero por lo que sé, no le queda mucho. Sera violada y asesinada por uno de esos negratas que tanto odiais.Otra alma más para saciar el estomago de Mortius...

Mi mente creció.

Las voces femeninas crecieron.

Gritaban y se agarraban a mi consciencia. Volvían a despedazarme la mente en trozos diminutos y afilados.

De nuevo mis recuerdos fueron distorsionados,deformados y mancillados.

Me atacaban. Mis pensamientos me atacaban. Mis sentidos se confundían unos con otros.

Deformados,deformados,deformados...Todo marcha atras, Todo en desorden.

Mis oídos miraban,mi boca veía y mis ojos olían.

Mis ojos alumbran...mis ojos... mis... ¡Mis ojos alumbran el camino!

¡Nadie maneja mi destino! Soy... ¡JAJAJAJAJA! Soy... ¡El lucecitas..! ¡JAJAJAJA!

Niños ardiendo,corazones borrachos,¡¡Abracadabra y adivina adivinanza!! ¿Qué tiene el rey en la panza? ¿Qué panza? ¡Pues la de Freeman el Gordo! JAJAJAJAJA

¡Venid voces a mí! ¡No,no y no! ¡Soy yo el que va a vosotras,voces suplicantes y chifladas que atacais mi libre albedrio, yo os controlaré a vosotras a mi antojo!

Freeman me miraba perplejo por primera vez:

-¿Pero que coño..?-

Fué lo último que dijo.

Yo reía y gritaba a la oscura cueva:

-¡Mirad todos! ¡Mirad lo que hago! JAJAJA Diamantes afilados. Sí... diamantes afilados y una dama de traje rosa. Rosa como el pelo de Ciriel. ¡Bravo, he descubierto el pastel jajajaja!-

Freeman avanzó hacia mí desesperado y decidido al parecer, en acabar con mi misión alli mismo.

Mis manos se transformaron por segunda vez en aquellos diamantes afilados. Pero esta vez su tamaño doblaba mi estatura por tres veces. La luz de mis hazes realzaron su belleza cuando los contemplé.Sus dimensiones no fueron impedimentos para poder manejarlos con destreza.

Freeman gesticuló algo incomprensible para mí y toda la estancia comenzó vibrar formando una espesa niebla candente. Sentí la asfixia que aquella invocación provocaba en mí. Pero ya era tarde para cualquier conjuro u artimaña. Mis relucientes amigas trincharon su seboso cuerpo en pocas fracciones de segundo y la niebla se disipó junto a los espasmos agónicos de Freeman. Arrojé su "inmortal"cadaver al fuego.

Las llamas realizaban su trabajo con parsimonia. Y pronto la cueva se impregnó de un olor acre.Un olor delicioso para la distraída Selena.

Mientras tanto yo discutía con las voces de mi cabeza.

-Ahí tienes tu cena, pequeña salvaje. ¡Boca pastosa de tritón! ¡Pelo de chicle como el de Ciriel! Treinta años he vivído. ¿No hay canciones que hablen de los hombes con treinta tacos? ¡No,no y no! argñ... ¡Callaos todas,estupidas voces que no me dejais hablar!-

Selena me escrutaba impasible,como si no escuchara nada.

-Venga niña, come. Que estas en el crecimiento-.

Esto último si parecio oírlo y la niña desnuda se acercó al fuego y comenzó a comerse los restos mortales de Freeman directamente del fuego. Situación que aprobeché para coger la pelota:-

Ya eres mía, guapa- añadí para mis adentros.

Llevaré a cabo mi destino a mi manera y no a la de ellos.

Almas torturadas que anhelais acabar vuestro calvario en las fauces de Mortius. Os compadezco...¡Jajajajaja os compadezo de veras!
Soy un alma en pena. ¡Jajaja que pena mas chistosa! Arrrgññ ¡Malditas voces...callaos de una puta vez!

¿Vas a morir Ciriel, seras violada y asesinada? No temas amor mío. Te protegeré. El delirio que me ofrecen estas voces chirriantes es mi arma. La locura es mi amor. El amor por nuestras vidas.

-¡Serena recoge tus cosas,nos vamos!
La joven salvaje obedeció.

Lucius,Agatha e Hipnos... Voy a por vosotros asi que..¡Juguemos!



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4 lectores que han opinado.:

Maky dijo...

Ya me estoy empezando a rayar...

Sigue, sigue asi que nos tienes a todos enganchaos.

Besitos.

"L" dijo...

Espero que os guste el descenso a la chifladura de nuestro protagonista. Son esas voces en su cabeza que lo enloquece ;) Pero..el cazado es ahora el cazador. gracias por vuestor apoyo. y Espero que tu "rallaera"te haga disfrutar,Maky:P:P

AmaRiE dijo...

Me pido la niña canibal... me ha gustado ese personaje, me la imagino comiendose al gordo medio crudo y chorreandole sangre x la comisura de la boca... XD

De verdad que tienes que subir más... quiero ver el desenlace de esta locura!

Pika dijo...

¿Qué te estás rayando? Ahora es cuando empiezo a vislumbrar razón en la locura! Joer, parece que las piezas empiezan a encajar y algo chungo va a salir de todo lo anterior...


PD: Gracias Arturo por este relato que me tiene atrapado!!! XD