Delirios de la cordura: MENTE A LA DERIVA.

domingo, 14 de diciembre de 2008

MENTE A LA DERIVA.

Bueno amigos, me estreno con esta historia que requiere ser contada en varias partes. Si no os importa y teneis paciencia:P:P Un saludo a todos y espero que os guste mi debut. Asi que.. ¡Go!




Desperté.

Entre lluvias y tinieblas desperté.

Tinieblas con voz propia.

Lluvias de extremidades cercenadas.


Segundos después de recuperar el conocimiento y asumir que no estaba en la ciudad de Santa Gloria,me di cuenta de la terrible tempestad que se desataba a mi alrededor. Una tempestad implacable que golpeaba cada centímetro de mi cuerpo maltrecho en medio de la creciente oscuridad.
Una oscuridad infinita y llena de voces que susurraban promesas de perdición.
Aquellas voces sonaban como llantos agudos y temblorosos. Unos llantos que se regodeaban del sufrimiento al que eran sometidos mis tímpanos.



No veía absolutamente nada.

Oía absolutamente todo.

Otra vez esos enfurecidos truenos y otra vez recibí numerosos golpes en la sien, en los hombros y en las piernas. Por lo que caí de nuevo al pantanoso y frío suelo. Aunque la oscuridad era infinita,al menos por el tacto podría deducir que el terreno estaba enfangado y removido por el irritable carácter del cielo.

¿Pero que tempestad maldita es capaz de tumbarte con cada rociada de lluvia?
¿Se trataba de lluvia sólida?
¿No eran gotas de agua lo que lloraba el cielo?

No. Unas simples gotas de agua no podían caer de aquella manera.
Un destello cedido por cortesía de los relampagos me dio la respuesta.

Llovían extremidades humanas.

Extremidades humanas bapuleavan mi cuerpo desde el cielo.

Se tratara de una pesadilla o no, tenía que huir de aquel abismo a toda costa. Estaba confunso y angustiado. Al borde de la locura provocada por aquellos interminables gemidos. Al borde del terror absoluto por culpa de una negrura asfixiante.

Con una determinación inquebrantable, me levanté de nuevo y eché a correr.

Olvidé por un momento el entumecimiento de mis piernas. Olvidé tambien la incertidumbre y desorientación que abrazaban mis sentidos. Tan solo corría,corría y corría.

Tropezando en no pocas ocasiones con las extremidades que se acumulaban en el terreno, alzé mis doloridos brazos sobre mi cabeza para escudarme de la lluvia carnal.
Los golpes mas duros sucedían cuando caía algun que otro tronco humano. Todo ello acompañado de los inevitables resbalones a causa de las salpicaduras de sangre que lubricaban el suelo.

Tenía que aprobecharme de los destellos que los letales relampagos ofrecían. Ya que con ello podía ver durante segundo y medio aproximadamente, el camino que estaba recorriendo.

Despues de un último alumbramiento, pude apreciar en la lejanía un destartalado edificio de veintiun pisos de altura. Antes de ser devorado por la negrura que seguía tras el destello.
Encaminé mis pasos decidido a obtener refugio en aquel lugar. Estuviese ocupado o no, cualquier cosa era mejor que recibir ese castigo constante de parte de aquella abstracta tempestad.

Pasaron minutos u horas. No lo sé. Mi Mente era un puzzle despiezado. El caso es que conseguí llegar al umbral de aquel providencial edifico.

Exprimí un poco mi ropa empapada de agua.
No quiero pensar en otra cosa que no sea agua.

Sin lugar a dudas, esto no es Santa Gloria.

No podía seguir contemplando aquel desierto de brazos,piernas y troncos. Me giré hacia la doble puerta y agarrando el pomo temblorosamente, la abrí.

Me encontraba en un vestíbulo de hotel. Eso explica la altura de la instalación. Y a diferencia del exterior, este sí estaba iluminado. Aunque escasamente.
No veía por los alrededores ningun tipo de lampara o bombilla. Pero una tenue luz parpadeaba en la estancia. Aquello me parecía un alivio monstruoso en comparación con los destellos de afuera.
Estaba desierto. Las voces quejumbrosas habían cesado nada mas entrar en el vestibulo y la poca salud psíquica que me quedaba lo agradeció.
Orientandome por el irregular parpadeo luminoso, me encaminé a las escaleras de caracol situadas en el fondo de la sala. Justo al lado de una gran puerta metalica que era con total seguridad, el ascensor.
Obviamente en aquel lugar, entrar en un sitio tan cerrado como un ascensor no figuraba en mis planes de viaje. Asi que evité aquella puerta brillante que parecía presumir de su buen estado frente al decadente y lúgubre mobiliario restante, y me fui directo a las escaleras.

Estaba aturdido. Me froté los ojos con viveza para poder aclararme las ideas.
Los parpadeos se hacían mas prolongados entre uno y otro. Por lo que el suministro electrico que daba luz al lugar, estaba llegando a su fin.

Cuando posé un pie en el primer escalon una mano salida de la nada se plantó frente a mi rostro seguida de una burlona voz que me gritó: ¡STOP!
De espaldas en el suelo alfombrado, contemplé tras un largo parpadeo de defectuosa luz, una figura esbelta al pie de la escalera.
Cuando el haz iluminó al autor de aquella voz tras otro parpadeo defectuoso, pude apreciar una cara adulta y llena de vida. Su rostro podría definirlo como bello. Ya que ninguna imperfección osaba poblar aquel armonioso paisaje que conformaba su físico. Observé su chaqueta carmesí y abotonada por aquellos numerosos redondeles dorados que caracterizan el uniforme de cualquier ayudante de hotel.

-Fiuuu. ¡Menuda caída mas tonta amigo!-

Su voz seguía sonando dulce e infantil. Pero teñida de una autoridad adulta incuestionable. Me extendió su mano enguantada y se la cogí. Su tacto era tibio y ello me agradó sobremanera por el frío que calaba mis huesos.

-Estas escaleras estan...¿Cómo te diría? retiradas de por vida.Y no son escaleras comunes. Si decides ir por ellas lo mas probable es que acabes siendo subcionado por sus hambrientas fauces. Hace tiempo que nadie viene por aqui y querrá zamparte cuando subas por ella.

-¿Donde coño estoy? ¿Es una broma o algun tipo de reality show experimental? Lo único claro que veo es que esto no tiene ni puta gracia...

El botones posó su mano en mi hombro y con una sonrisa me dijo:
-Paso a paso mi impaciente lucecitas. Paso a paso. Las respuestas que deseas deden saberse una a una y no todas a la vez. Hay cosas en la vida que no pueden explicarse tan solo con sílabas y frases vanales ¿Sabes?

Yo me exasperé:
-¿Pero no entiendes que estoy en medio de una situación totalmente absurda?

-Escuchame lucecitas. Si estas aqui es porque le debes algo a muchas personas. Personas que sin duda alguna se merecen cualquier cosa que hagas por ellas y mas aun. Es normal que estes confundido y tu cabeza sea ahora un festival de paranoia y descontrol emocional. Pero te lo vuelvo a repetir, paso a paso amigo. Paso a paso.

Tras decir esto, aquel personaje comenzó a dar volteretas hacia atras y acto seguido comenzó a hacer malabarismos con pelotas de colores sacadas de sus bolsillos.

-¡TATATACHAAAN!- dijo tras finalizar su numerito y dejar caer las bolas al suelo extendiendo los brazos en cruz.

-Dejate de bromas y aclarame todo este embrollo o te juro que... -le imprequé.

Volvió a interrumpirme;

-Lucecitas no seas malo. Mira para empezar dirigete al ascensor y pulsa el boton de la ultima planta ¿ok? allí podras salir de este lugar y proseguir tu confuso camino ¡Pero no te bajes en cualquiera de los veinte pisos restantes! Porque si lo haces... puedes encontrarte con cosas que hacen mucha pupa. Si señor mucha mucha pupita. En este hotel se entra por la puerta que has abierto. Pero se sale por arriba. ¿No es intrigante? yupiiiiii- dicho esto volvió con sus malabares de circo.

Sin molestarme en mirar el rostro de aquel ser tan cargante, subí al ascensor. Era espacioso con el suelo y el techo de cristal. Su buen estado estaba fuera de lugar en aquel vestibulo en ruinas.
Mi corazón era una montaña rusa. Por un momento deseaba morirme y acabar con todo.

-Otra cosa lucecitas. El ascensor es transparente. Por lo que podras ver lo que habita en cada piso a medida que te eleves. Pero no temas. Es inpenetrable. Tu sube y sube y sube. Porque en esta vida todo es subida. ¡Anda,me ha salido un pareado! jajajaja- Carcajeaba a la par que danzaba por toda la estancia.

-Deja de llamarme lucecitas-.

El botones soltó otra carcajada que resonó por todo el edificio- ¡Pero si ese nombre te va como anillo al dedo! Mírate en ese cristal que tienes tras de ti. ¿Crees que esos parpadeos de luz es cosa de un sistema eléctrico defectuoso o de los relampagos que estallan en el cielo? Suerte en tu odisea. Y mi nombre es Lucius. No lo olvides.

Aquel hombre se despidió de mí quitandose la gorra de botones y llevandosela al pecho. Lo que me hizo ver su extraña calvicie.

No. No era una Calvicie . ¿Lo que vi fue un rostro de ojos dormidos? ¿Otra cara?

La figura de Lucius desapareció tras el cierre del ascensor gritandome: ¡No olvides detenerte unicamente en el piso veintiuno. Olvida los demás!

Las puertas se cerraron y su cristal reflejó mi torturada figura. Las tenazas del terror ahora apretaban con fuerza mi abdomen.

Aquellos parpadeos de luz procedían de mis ojos.

Aquellos breves retazos de oscuridad correspondían a mis parpadeos. Con cada parpadeo, mis ojos volvían a proyectar aquella luz segundos despues de abrirlos.

¿Donde estan mis retinas? ¿Habían sido reemplazadas por aquellas macabras linternas oculares?
Ese Lucius me había otorgado "algo". Debió de ser idea suya.

A pesar de todo reí como un histérico. Reí como lo había echo Lucius hace unos minutos.

Esta bien. Jugaré a esto.

Sea lo que sea, participaré en esta odisea que mi delirante mente a conspirado contra mi.

Y seran mis ojos los que alumbren mi camino.

Volví a reir.

Sin lugar a dudas, esto no es Santa Gloria.




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5 lectores que han opinado.:

Tin dijo...

guau pinta bien esto es como losq le gustan al pika q el personaje pierda cordura jajaja pero en serio ta intrigante y cn ganas de saber q pasa

Pika dijo...

O_o

Espeluznante... Cruelmente onírico u oníricamente cruel (?), curioso comienzo para la historia, queremos verla avanzar ya!

PD: De los que me gusta a mí, que pierda la cordura el personaje... y de los que le gusta a Amarie, que haya mucha sangre! xD

"L" dijo...

Me agrada que os guste. Estos relatos van a ser como el primer bollo en una merienda. Cuando haya sido saboreado y digerido agusto, entonces vendran los demas:P:p Toy fatá XD

Maky dijo...

Si que tiene buena pinta.

La historia me parece buena y me gusta tu estilo escribiendo. Ahora voy a por la segunda parte. ;)

Besitos.

AmaRiE dijo...

yo me he qedado fuera del misterioso hotel de 21 plantas... jugueteando con las extremidades y troncos del mar de sangre que alli se ha formado, jejeje.

Sin lugar a duda es muy gore gore... me gusta!