Delirios de la cordura: enero 2009

martes, 13 de enero de 2009

MENTE A LA DERIVA 9ºParte

Ciriel tenía razón.

Aquel hombre retrasado de dos metros de estatura era fuerza en estado puro.

Ciriel ya me había relatado todo lo acontecido en su estancia con el pequeño Teddy. Y ciertamente, ahora comprendía mas que nunca el porqué de aquellas contusiones y del coma profundo en el que se hallaba sumergida antes de ser sanada por los poderes de Agatha Lugosi.

Aquel engendro con pijama me utilizaba como si fuera un juguete mas en su colección; Me asignaba el rol a desempeñar en sus historietas. Y como siempre se decidía por escogerme como el villano de sus aventuras, por regla general acababa dandome una paliza bestial por todo su cuarto. Gritandome y decidido a impedir que "el malo" conquistara el mundo.

Lo peor de todo aquello era sin duda que en ese preciso instante Ciriel estaba pasando exactamente por el mismo calvario que pasé yo por cortesía del viejo Pitt el granjero.
Hoy tocaba intercambio de turnos y mi desdichado amor estaría sufriendo los tormentos de sus propios recuerdos mientras deglutía grandes cantidades de hectáreas vegetales.

Eramos dos esclavos torturados por el capricho mas cínico y blasfemo. Ademas de yacer completamente desnudos para coronar la inmensa cima de nuestra humillación.

Me encontraba ante esa vorágine de puñetazos y patadas infantiles con una sola cosa clavada en mi mente:

Debía llevar a cabo el plan que Ciriel había tejido con su perpicaz inteligencia femenina.. Si todos y cada uno de los pasos a seguir salían bien antes de que Lucius regresara de sus asuntos, todos y cada uno de los mienbros de su familia estarían exterminados.


El epicentro del plan giraba en torno a esa vieja junto a la chimenea; Andrea. Era su dulce canto lo que nos mantenía mansos,pasivos y sobre todo "cuerdos". Y necesitabamos nuestro poder a toda costa. Necesitabamos volver a oír las voces.



-¡Yupiiiii síííí Jajajajajaja! ¡A Teddy le gusta jugar con Kevin, sí,sí a Teddy le divierte jugar con el hombre que tiene luces en los ojos!- Exclamaba a voz en grito el largilucho hijo de Lucius al tiempo que esparcía con grandes manotazos todos sus muñecos -Papá nunca está en casa y el pobre Teddy se aburre mucho. Sí,si el pobre Teddy solo tiene a Huméd para jugar. Pero este perro bobo no sabe jugar con mis juguetes. No,no. Siempre acaba mordiéndolos y Teddy se pone muy pero que muy furioso- Mientras proseguía con su interminable letanía, Tedd rodaba sobre la moqueta celeste de su habitación mientras abrazaba a varios de sus peluches con sus gruesos brazos troncales.

Ese era el kit de la cuestión; Sus muñecos.

En el dormitorio de Tedd las paredes eran imperceptibles. Ya que todos y cada uno de sus centímetros estaban ocupados por grandes estanterías pobladas de juguetes. Todos ellos parecían observarme con una complicidad siniestra desde sus aposentos de madera. Como si de un momento a otro fueran a abalanzarse sobre mi garganta...

Y ese canto que llegaba a mis oídos...
Ese canto procedente del salón, procedente de una garganta fría,vieja y marchita...
Ese canto que nos castraba de todo poder...
Andrea...

El primer paso para germinar la semilla del plan de Ciriel, tenía que darlo Yo.
Dependía de mí si no queriamos acabar medio muertos para volver a ser sanados por Agatha. Para despues volver a rozar la muerte, para despues ser sanados otra vez por Agatha.
Teníamos que salir de aquel bucle.

Mi querida joya sumergida en un mar de putrefacción y pestilencia, Ciriel yo cumpliré tu voluntad.

Me integré en el juego de Tedd mas que nunca y le grité;
-¡El universo será mío y no podras conmigo SuperTeddy! ¡Jajajajaja!

El grandullón de cara cuadrada me observaba inmerso en un mar de muñecos y acto seguido salió propulsado hasta donde yo me encontraba gritando alegremente;
-¡Noooooo no podras! ¡No en mi planeta!- Y una vez pronunciada su frase favorita, me propinó un puñetazo en plena frente que me hizo ver un estallido de varios arcoiris frentre a mis Hazes de luz. Caí semiincosciente en el suelo.

Pero estaba lo suficientemente despierto como para llevarme un soldadito de plomo de no mas de 15 centímetros a mi boca. Con gran esfuerzo y de espaldas a Tedd, me lo tragué.

El primer paso ya estaba dado.

Ahora solo me quedaba aguantar las embestidas de aquel retrasado y resistir para no caer muerto ante un golpe certero con sus puños o ser atravesado por uno de sus ositos de peluche. Tedd era capaz de borrar tu existencia incluso incrustando una pequeña canica en tu cráneo...

A pesar de todo aguanté. Aunque mi cuerpo mostraba mas señales de agresión que los que mostró Ciriel el dia anterior, al menos no acabé inconsciente como ella.
Deposité mi cuerpo palpitante en la amaca del porche de bienvenidos. Esperando la llegada de mi novia junto a su torturador granjero Pitt.
Desde el interior Andrea seguía cantando junto a la chimenea. La hora de comer se acercaba...

Ciriel apareció arrastrandose sobre cuatro muñones de pus carmesí. Una gruesa línea roja se dibujaba bajo su cuerpo conforme se iva arrastrando para llegar a las escaleras del porche,desprovista completamente de brazos y piernas.

Ciriel... tu semilla está germinando...mi amor... tu plan esta en marcha.

No podía imaginarme (ni quería) que recuerdos de su astuto cerebro traidor provocaron que esas maléficas hierbas del demonio acabasen anputando sus extremidades. Tal vez recordó sin querer una de las numerosas mutilaciones que relizamos en los barrios de aquellos apestosos Gitanos de Santa Gloria y las hierbas utilizaron aquellos pensamientos para cercenar sus miembros. Probablemente Pitt estaría contento con la jornada. Puede que la encontrase mas productiva que la mía, que solo obtuvo una columna partida y una mano lacerada.

-Bueno chicos- Cantaba felizmente el granjero - Nos veremos a la hora de cenar. Supongo que mi hija Agatha tendrá preparado otra cosa para vosotros, así que esperadla aquí. ¡A más ver!- Quitándose el gorro de paja con gesto afable, se dió media vuelta y se marchó a campo abierto para seguir recolectando "Dios sabe que".

-Kevin ha sido horrible... mi cuerpo experimentaba todo el dolor físico cada vez que pensaba en... -Lo sé amor mio- la interrumpí abrazando su cuerpo desnudo y chorreante de sangre.
-Pronto, muy pronto tendremos que actuar. Ahora me toca a mí hacerlo. A estas alturas el pequeño Teddy debe de estar buscando su soldadito de plomo- sentenció Ciriel con esa voz hueca y oscura que me hizo ver a esa implacable chica de pelo rosa en sus mejores momentos de astucia indomable.

Agathá Lugosi apareció bajo el umbral de la puerta y con paso danzante y seductor volvió a levantar las manos. Con la consiguiente lluvia de pétalos curativos.
Pronto los muñones goteantes de Ciriel volvieron a ser dos finos brazos vitalicios y dos largas y estilizadas piernas y los vestigios de "las pequeñas hierbas" del viejo Pitt desaparecieron de su cuerpo castigado.

-Ciriel querida ¿Te importa que me lleve de nuevo a Kevin? tu estaras en el salón con mamá. Es posible que necesite pequeños gajos de tu tersa piel para avivar la chimenea. Así que portate bien y dáselos cuando ella te los pida. ¿No querras verla enfadada no?- Le decía la tentadora mujer a mi amada mientras posaba su mano enguantada en su rostro.

Ciriel se levantó y la expresión de su cara cambió radicalmente. Parecía haber roto las barreras de su personalidad hasta llegar a ser alguien completamente distinta.

Mi amor, siempre tan astuta y malvada.
Así era ella.

Así era la mujer que tanto amaba... Ciriel.

Con un timbre de voz tan sexy y lujurioso como el de Agatha, Ciriel comenzó a susurrarle;
-Sé que tengo que padecer las más infinitas penalidades como castigo a nuestra infamia contra Mortius, sé que debemos besar la muerte con los labios para luego volver a ser devorados por los colmillos de la justicia,pero dejame probarte...Agatha Lugosi...ahhmmmm..aaahmm...por favor dejame saciar mi apetito carnal contigo...- mientras hablaba,Ciriel gemía sin parar. Frotando su cuerpo desnudo contra el lujoso traje de nuestra torturadora- ¡Mátame,hazme escarmentar pero sobre todo follame!- con esto último, Ciriel metió la lengua entre los labios de Agatha.

Tras la perplejidad y la sorpresa, vinieron la pasión y el deseo.
Con una sonrisa de puro lívido en el rostro, Agatha se llevó a mi compañera a su dormitorio para retozar de forma salvaje y sangrienta.

El segundo paso estaba echo. La semilla del plan echaba raíces...

Ciriel estaba ariesgando su vida empleandola como cebo para aquella mujer insaciable. Sabía que podía usar el sexo contra ella. Pero las continuas exitaciones que mi novia había creado en aquella diablesa probablemente le habían echo alcanzar un estado de celo extramadamente peligroso.
Era mi turno. Debía de actuar rapido antes de que aquella mujer se dejara llevar por sus ansias de placer y consumiera la energía vital de Ciriel por completo. Mi amada había calentado demasiado a esa criatura como para comformarse con un orgasmo similar al que tuvo conmigo.

Entré en la casa.
Allí Tedd removía muebles y volcaba sillas a diestro y siniestro buscando su querido soldadito de plomo. Su rostro era una mezcla de triste llanto y furia homicída.

Andrea seguía cantando. Pero ahora confundía las notas, se despistaba con el ritmo y miraba con esas cuencas vacías el gran alboroto que su nieto estaba montando en pleno salón.

Desde el dormitorio de arriba se oían grandes gritos pidiendo más y más. Tambien se alcanzaban a oír los gemidos de Ciriel propinando toda clase de tacos y diarreas verbales para exitar aún más a Lugosi...

-¡Teddy no encuentra el soldadito,no,no y nooooo!- La estancia no tardó en ser una ventisca de polvareda y platos rotos- ¿Quién me ha quitado mis juguetitos? ¿Quién quiere hacer infeliz al pobre Teddy?- Aquel retrasado comenzó a mirarme. Deduciendo que Yo era la causa de aquel accidente.

Yo me encaminé a la chimenea donde Andrea cantaba(ahora de forma irregular) y le dije;
-Tenías razón cuando pensaste que el plomo avivaría mas el fuego del hogar. Veo que la llama nunca se apaga... Pero quizas deberias haber consultado con Tedd antes de quitarle una de sus preciadas figuras- La anciana cesó su canto y me miró con el ceño fruncido.

Los ojos de aquel torpe de dos metros de estatura se abrieron como dos lagunas en dirección a su abuela.
Andrea comenzó a balbucear con furia debido a la falta de cuerdas vocales. Era muy anciana, pero no tan estupida como su nieto, y enseguida adivinó mis intenciones. Por lo que continuó con su canto ignorandome.

Pero las enormes manazas de Teddy ya aferraban el arrugado cuello de la anciana mientras gritaba con voz desamparada;
-¡Devuelveme al soldadito abuela! ¡Devuelmeme al soldadito! Devuelveme al soldaditooooo!- Ante aquel continuo estrangulamiento, la garganta de Andrea no emitía melodía alguna....

Forcejeaban sin parar (La anciana era mas fuerte de lo que aparentaba) frente a la chimenea mientas yo los observaba...

Desde arriba...el techo temblaba...Ciriel y Agatha gritaban al unínoso...Ciriel con menos fuerza que antes. Su energía vital estaba siendo consumida por completo...

El canto e Andrea cesó y las voces de la demencia volvieron a mí.

Los niños pobres heredaran los piojos de los ricos...¡Jajajajajaja todo es posible en el purgatorio! Síííí todo es posible tambien en la ciudad de Santa Gloria ¡Ohhhh adivina adivinanza quien a recobrado sus poderes! Pues...no lo sé ¡Jajajajaja! Abrázame horror de sabiduría infinita,abrázame dulce mar de anticordura...
¡Callaos putas voces de mi cabeza,no me dejais pensar!
No...Esperad...no os calleis ¡Seguid,seguid! ¡jajajajajaja! ¡Seguid cebandome con vuestro poder!

Mis manos volvieron a mutar en gigantescos diamantes afilados. Unos diamantes que abarcaban casi la totalidad del salón.
Mis hazes de luz alumbraban mi camino con mas fuerza que nunca.

Tedd y Andrea me observaron sorprendidos. Luego, la anciana apartó a su nieto de un empujón y reanudó con desesperación su canto embaucador para seguir mermando mis poderes.

Esta vez no... bruja del submundo...esta vez no...

Los tres metros de diamantes de ambos brazos empalaron a la anciana contra la pared enladrillada sobre la chimena. Tedd cayó de espaldas y se orinó en su bonito pijama de mapaches y ositos.

Con un último gorgéo gutural, acompañado de un esputo amarillento, Andrea dejó de contraerse y quedó inmovil entre las cuchillas y la pared.
Cuando retiré mis manos diamantinas, la vieja aterrizó con un sonido húmedo.

-¡Mira Teddy! ¡Mira la fuerza latente en mí! ¡MIRA HASTA DONDE LLEGA MI RAZÓN DE SER!- Gritaba yo a la par que disfrutaba mientras aquel retrasado se incorporaba para lanzarse al ataque.

Como un mastodonte acorralado, Tedd apartó con sendos brazos mis cuchillas preciosas y me propinó un fuerte cabezazo en el pecho que me tumbó de espaldas.

No podía dejarme derrotar.
Por Ciriel que moría entre orgasmos subcionadores y por mi honor.
Faltaban escasos minutos para que llegara Lucius y entonces, acabaríamos muertos...

Los gemídos de Agatha redoblaron su intensidad. Parecía disfrutar como nunca.

Tedd me presionaba todo el cuerpo con sus rodillas y mi mente comenzo a recular...

Derrepente,algo precioso me ocurrió.
Algo bello y hermoso.

Dos Entes.
Al menos eran dos, uno salió de mi abdomen y otro nació de mi espalda.
Eran dos Entes, brotaban de mí. Sus cinturas acababan en mi cuerpo. Como dos bustos cosidos a mi delgada figura.
Eran dos gemelos sin rostro. Unícamente un agujero de opaca oscuridad ocupaba el lugar donde deberían estar los ojos,la nariz y la boca...
Sus esqueleticos brazos ( al igual que sus cuerpos) se agitaban con ansia para arañar al sorprendido Teddy.
Eran silenciosos como nubes en el cielo. Pero igualmente implacables.

El Ente de mi abdomen atenazó la cara de Tedd con sus finos dedos y presionó con fuerza sus parpados hasta que comenzaron a brotar dos ríadas de sangre por ellos.
El desesperado gigantón forcejeaba para librarse de su presa y cuando ya lo estaba consiguiendo, el Ente de mi espalda me obligó a encorvar mi cuerpo para abalanzarse sobre la garganta del bruto.
Sus apéndices hicieron brotar sangre arterial de su cuello y salpicaron el cadaver de Andrea como lluvia en el desierto.

Pero Tedd era poderoso y no tardó en liberarse de ambos seres esqueléticos y encararse de nuevo ante mí.

Pero ya era tarde.

Mis tres metros de pura muerte diamantina se desplazaron horizontalmente y atravesaron al hijo de Agatha por los hombros. Dejandole colgado a varios centímetros del suelo.
Encogí mis brazos para atraerle hacia mí y dejar su cara a escasos palmos de la mía.

Teddy me decía sin dejar de luchar;
-Pitt ya viene, se ha enterado de todo y ya viene. Sí, salvará al pobre Teddy y os enviará a las fauces de Mortius...-

Aquello me hizo reír y me limité a contestarle;
-Al pobre Teddy lo van a partir en dos. Sí,si al pobre Teddy lo van a desmenbrar...¡POBRE TEDDY!

Despues de eso, abrí mis brazos de par en par y con la ayuda de mis Entes que lo agarraban cada uno por un lado de su gorda cintura, el cuerpo de Tedd quedó partido en dos mitades.
Al hacerlo, un fuerte manguerazo de sangre tibia se disparó en el momento en que se produjo el desgarre y me hizo caer al suelo. Ahora mi cuerpo desnudo estaba cubierto por la calidez cobriza que proprocionaba el fluido arterial.

Ahora el salón al completo se teñía de rojo...

Salí escopeteado al segundo piso donde los gemidos de Agatha proseguían.
Debía de andarme con ojo, aquella puta era muy poderosa...

Mis Entes de rostros agujereados destruyeron la puerta y ante mí se hallaba una imagen terrible;

Ciriel estaba consumida casi por completo.
Su largo pelo rosa caía sobre unos pechos arrugados y grises, como el resto de su cuerpo,que mostraba el mismo color enfermo.
Agatha lugosi estaba devorandola por completo. ¿Era eso lo que pretendías para distraer su atención, verdad mi amor? Distraerla lo suficiente para mantenerla alejada de mí mientras cumplía mi parte del plan...

Su cuerpo arrugado se encontraba al borde del consumo absoluto.
Su aspecto era mas decrépito que el de Andrea. Y sus huesos eran claramente perceptibles ante tan fina capa de piel...Tan solo sus ojos seguían llenos de aquella vida indomable. Unos ojos instalados entre restos de su anterior persona.

Unos ojos que me guiñaron al verme entrar por la puerta...

Agatha ajena a todo,me miró y me dijo;
-Espera tu turno Kevin..uuuhmmm como me gusta el coño de tu novia...- Sus ojos dorados se fijaron en mis diamantes y en ambos espectros que salían de mi cuerpo-¿Qué ha pasado? ¡Por mortius el Grande! ¿Tus poderes han vuelt..?- Y Agatha enmudeció...

-No.Por Mortius no. Por mí , puta viciosa..- Le susurró una consumida Ciriel al rostro aterrado de la mujer desnuda que frotaba sus partes con las de ella...

Sucedió en pocos segundos;
Justo en el punto de unión entre la vagina sudorosa de Ciriel y la de Agatha, brotó una afilada punta que atravesó a la mujer desde dentro hasta asomar por su coronilla. Dejandola clavada como una bandera justo encima del cuerpo de mi esquelética novia.

Agatha lugosi murió en aquella postura misionera. Entre temblores mortecinos y numerosas girnaldas de sangre que brotaban desde su coronilla como un Volcán.
Ahora Ciriel tambien estaba embadurnada de rojo y cuando se libró del cuerpo inerte de Lugosi , la afilada lanza resultó ser una larga cola de serpiente cubierta de filamentos escamosos...

-¡Jajajaja! ¿Has visto como el poder ha llegado a mí? Jajaja pero estoy tan cansada... no sé si finalmente moriré...pero me apetece reír ¡Qué cojones! ¡jajajaja!- Gritaba Ciriel mientras su cola reptiliana volvío a introducirse en su vagina para dar paso de nuevo sus piernas.

-Ven amor mío. Tu plan ha sido una genialidad,como siempre. Tu semilla ya se a convertido en árbol- Cogidos de la mano y entre risas de alborozo nos dirigíamos a la salida de aquella cabaña.
Huméd, el perro afroamericano nos miraba como si tal cosa y continuó masticando los tendones flacidos del cadaver de Andrea.

-Vaya,si que tienes para comer hoy ¿Eh chucho?-se burlaba Ciriel. Yo le besaba en su arrugada y consumida mejilla mientras mis dos compañeros siameses la ayudaban en su debil caminar.

-Bueno, pues que venga Pitt el granjero. Sí, jejeje que venga. Debería haber llegado en pleno jaleo. Aunque eso ha echo que sea mas facil ocuparme de Tedd y de Andrea- Dije- De todas formas necesitas recuperarte. Estas en tu límite amor mío.

-No te preocupes, lo haré- Me contestaba Ciriel al tiempo que señalaba al exterior -Respecto a Pitt, no hace falta que le esperemos.

Cuando mis hazes de luz (ahora mas fuertes que nunca) atravesaron la oscuridad del paisaje exterior, una silueta encorvada arrancaba con tranquilidad pequeños trozitos de carne del cadáver de Pitt el granjero.
El anciano yacía con una mueca torcida de horror con una de sus manos empuñando una larga Hoz dorada. Probablemente usada como arma.

De poco sirvió aquella arma ( Por muy hechizada que pudiera estar) contra una niña salvaje con ganas de venganza.

Selena nos contempló deslumbrada por nuestros Hazes de luz y por primera vez, su boca mostró una sonrisa.

-Si que has estado tiempo esperandonos. Buena chica- Le dijo Ciriel palmeandole cariñosamente la cabeza.

La pequeña salvaje se limitaba a decir:
"Hay que seguir,hay que seguir por la senda de la salvación. Kevin y Ciriel. Ciriel y Kevin. Ellos me quieren y yo les quiero a ellos.Sí, porque ellos tienen mi pelota para jugar conmigo."

Con una cabaña de mas de cuatro pisos de altura teñida de rojo vivo a nuestras espaldas, nos encaminamos felices hacia ninguna parte.

O quizas...nos dirigíamos a nuestro triunfo.

Jajajajaja ¡Abrazadme,besadme y dadme promesas de redención! ¡Oh locura que embaucas mi mente, brindadme la victoria!






anterior

siguiente

domingo, 11 de enero de 2009

MENTE A LA DERIVA. 8ºParte

-Agáchate jovencito. Así,muy bien. El proceso a seguir es el siguiente...

La voz del viejo Pit sonaba jovial y amigable. Seguía enfundado en aquellos pantalones gastados sujetos con tirantes a su maltrecha camisa a cuadros;

-Bien,bien,bien. Hoy te toca a ti cortarme el cesped ¿De acuerdo? No podemos permitir que la mala hierba crezca y se trague nuestra casa. Así que abre esa boquita llena de dientes que tienes y ponte manos a la obra.

Mientras aquel granjero reía, mi determinación yacía como lo hace un herido de bala en el cráneo.
Desprovistos como estabamos de nuestros poderes, tanto Ciriel como Yo tendríamos que acatar todas y cada una de las órdenes que aquella familia tan retorcida nos guardaba.
Esa familia.
La familia de Lucius.

Una vez postrado a cuatro patas sobre el frío cesped, mis Hazes de luz enfocaban el terreno. El terreno del cual el viejo Pit quería ver arrancados cada uno de los hierbajos que lo invadían con la única ayuda de mis endebles dientes.

Me encontraba completamente desnudo. Y con ello la sensación de una humedad punzante me acompañaba cada vez que me movía. Todo se basaba en movimientos de agachar,morder,tirar y tragar la hierba. Además de ir gateando a cuatro patas mientras el feliz granjero me espoleaba subido a una gran carretilla atada con una cuerda a mi cintura.

Agachar,morder,tirar y tragar...

Mi estomago pronto comenzó a revolcarse sobre su propio eje...

Agachar,morder,tirar y tragar...

Con cada arcada que esculpía mi garganta, un látigo raudo y veloz estallaba en mi espalda.

Agachar,morder,tirar y tragar...

A mi mente acudían recuerdos de una vida pasada. Recuerdos en los que Angus y Ciriel me acompañaban en mi visita nocturna a los mercaderes Indios acampados en el lago Henia. Situado en las afueras de Santa Gloria. Esos mercaderes eran unos putos pieles rojas.

Recuerdos...acudían a mi cabeza mientras mi paladar degustaba aquella dieta herbácea.

En aquella visita cada uno de nosotros se encargó de prender fuego a los arboles que abarcaban todo el perímetro del campamento. Y lo hicimos mientras todos dormían como Bebés. En menos de media hora el fuego comenzó a expandir su reinado y se cerró en torno a los recien despertados Indios. Los cuales contemplaron como la luz candente del armagedón les daba la bienvenida a su último dia en la tierra de los vivos.
Lo ultimo que oímos fueron los llantos de varios niños pequeños resignados a no conocer una vida adulta como la de sus padres...
Sí, aquellos dias si que merecían la pena. Aquellos dias en los que actuabamos como la mano justiciera que el mundo tanto necesitaba.

El bruto de Angus y el pobre e inocente David Serra, desconocedor de nuestras matanzas nocturnas ... os echo tanto de menos.

De pronto mi cuerpo comenzó a experimentar un fuego abrasador desde lo mas profundo de mis vísceras. Quería gritar, pero largas hiedras y matojos verdes a medio tragar pugnaban por instalarse en mi garganta y pincharla con sus filamentos extremos. No podía tragarlos ya que aquel calor me lo impedía.

Estaba quemándome vivo. Y me quemaba por dentro...

-Ya notas algunos efectos de tu castigo ¿Verdad chico? Je,je,je. Eso es natural. Tus recuerdos facilitan la tarea a mis pequeñas- Me decía Pit entre suspiros de alegría.

-Tus... Tus pequeñas...son...son... - Mis cuerdas vocales se abrieron paso entre la maleza que las aprisionaba- ¿Son tus hierbas?

-¡Pues claro que son mis hierbas!- Pitt sacaba pecho y lo golpeaba con tesón y orgullo como era costumbre en él mientras hablaba- Este campo que rodea nuestro hogar es como un hijo para mí y cada una de sus hierbas son mis pequeñas. Las quiero tanto o más que a mi propia hija Agatha. Y por supuesto se alimentan de tus recuerdos. El fuego que devora tus visceras se esta produciendo debido a que ahora piensas en el fuego o algo similar a él. ¡Asi que mas te vale mantener la mente en blanco muchacho y no me digas que no he echo bien en prevenirte!- El anciano casi se caía de la carretilla en la que iva sentado debido a un incontrolable ataque de risa.

El magma que devoraba mis entrañas desapareció cuando dejé de pensar en aquel campamento de Indios abrasados por llamas mortíferas. Tan solo tenía que dejar de pensar en cosas que pudiesen ser utilizadas para provocarme tortura física...

Pero la mente humana siempre está pensando en algo ¿Verdad? y más aun cuando fuerzas externas ajenas a tu voluntad te guían para que lo hagas y te conducen al tipo de pensamiento que quieren que pienses. Como un mentalista empeñado en destrozar tu psique por completo.

Continué mordiendo y tragando cesped durante horas y horas.
Mi cuerpo no se decidió en ningun momento a vomitarlo. Al parecer "Las pequeñas" de Pitt tambien controlaban esa función.

Mi columna vertebral se quebró cuando mi estupida mente recordó cierta tarde otoñal en la cual mi viejo amigo Angus destrozó la espalda de un indigente a puñetazos. Aquella vez, recuerdo que todos reíamos. Aquella vez fue genial...

Pero ahora aquel día regresaba para devolverme todo el dolor que impartíamos con soberbia.

Ahora mis gritos ahogaban cualquier atisbo de salvación y voluntad luchadora.

En aquel instante mi cuerpo era incapaz de moverse.

Con las vertebras partidas y con la humedad del suelo devorando mis desnudos genitales, cerré los parpados esperando y rezando para que mi muerte viniera lo antes posible y acabara con todo aquello.

Pero lo único que obtuve fue una descarga continua de latigazos en plena zona vertebral. Las cuales hacían de mi agonía, un divertimento para aquel granjero infernal.

Pitt se limitó a gritarme- ¡Ahora no puedes gatear, pero si puedes reptar! ¡Venga, por Mortius el grande! ¡Muévete o pasaré de flagelarte a desgarrate con un abrelatas!- De pronto cambió el tono de su voz por uno mas íntimo- Chico, solo nos queda la mitad. Venga guapetón. Además, tu amiga ya casi ha terminado de jugar con mi nieto Teddy ¿No quieres reunirte con ella para almorzar?

Aquella última revelación abofeteó mi moral con una fuerza aplastante.

Es cierto que en aquel mismo momento, Ciriel estaba en el cuarto de ese retrasado de dos metros de altura vestido con un pijama poblado de mapaches.

No quería ni pensar en las atrocidades por las que estaba pasando mi amada a manos de ese hombre infantil y sus jueguecitos de niños.

En una remota e inmensa cabaña, situada en el centro de un fino campo esmeralda y frente a una cascada de caída infinita, Alguien llamado Teddy, con una fuerza tan sublime como vulgar era su cerebro, estaría llevando a cabo los juegos mas mordazes y despreciables realizados jamas por un niño. Y los estaba realizando con mi querida Ciriel...

Tras largas horas de duro reptar, mi cuerpo temblaba de pura debilidad energética. El terreno estaba por fin cortado a gusto de mi torturador amo pero todavía no había acabado conmigo. No,todavia no.

-Buen trabajo chico. Lucius se pondrá muy contento cuando venga. Sí, tenlo por seguro chico. Es una pena que mi yerno esté tan ocupado ultimamente- El granjero se bajó de su carro y me desató la cuerda con parsimonia.

-Como ya sabes, es Lucius el encargado de asignar las misiones a todos los recien llegados. Y son muchas las almas negras de corazón que son enviadas al reino de Mortius. Pero con esta rebeldía anómala que nos habeis mostrado, el equilibrio entre nuestro mundo y el de Celestio se a visto turbado de forma catastrófica. Es menester que nuestros lugartenientes no pierdan mas tiempo de lo debido en subyugar a dos molestos mosquitos como vosotros, ya que eso conlleva a retrasar las misiones que debemos ejecutar con los demas espiritus herrantes ¿Lo comprendes no? Más claro te lo podría explicar.- Pit jugueteaba con mi flacido pene mientras hablaba. Le encantaba ver mi figura tan desnuda y maltrecha.

Mi cuerpo era un océano en el que cada una de sus olas traían un tipo de dolor distinto al anterior.

Mi mano derecha se convirtió de pronto en un masa sanguinolenta que chorreaba sangre sin piedad. Todo ello debido a que mi propio cerebro recordó cierta noche de verano en la playa, en la que serré limpiamente la muñeca de un japonés con mi arma mas valiosa, un diamante afilado. Todo ello mientras Ciriel Y Angus distraían la atención de David Serra con chistes e historias alrededor de una calida fogata veraniega para que no se percatara de lo que yo hacía en el otro extremo de la playa.

Puede que la proxima vez que me toque cortar el cesped recuerde cosas peores. Cosas que aquellas hierbas puedan usar contra mí. Si llegara a recordar por ejemplo, una decapitación, aquello acabaría con mi existencia en pocos segundos.

Tendríamos que pasar por esto día tras día. Por toda la eternidad...

El sufrimiento eterno... para nosotros que quisimos desafiar las reglas del purgatorio...

-Bueno, ahora te toca vomitar todo lo que has tragado muchacho. Que todo lo que eches es bueno para el campo- Y dicho esto, Pitt introdujo su largo y calloso dedo anular en mi boca y comenzó a removerlo con premura.

Una cascada de chorreante bilis verde brotaba y brotaba de mi boca.

No podía respirar, no podía ni tan siquiera abrir mis Hazes de luz . No mientras no parase de vomitar todo lo que habia tragado en el transcurso de mi "jornada como podador".
Quería morirme´,pero antes quería dejar de vomitar. Por lo menos eso,dejar de vomitar por favor...

Hasta que cesó. Y una vez regurgitado el equivalente a mi peso corporal en líquidos, me desplomé en el suelo del porche de bienvenida. Sin poder mover mi columna destrozada. Tan solo era capaz de respirar y a duras penas, podía mirar a mi alrededor.

Pitt entró en la casa y desde mi posición pude iluminar con mis Hazes la larga mesa junto a la siempre encendida chimenea.

Frente a la chimenea estaba ella, la mujer de Pitt y madre de Agatha Lugosi. La misma anciana decrepita sin ojos en sus arrugadas y oscuras cuencas oculares. La misma anciana que era incapaz de emitir palabra alguna salvo una tenue melodía que entonaba constantemente. Una melodía que solo cesaba de emitir para sentarse a comer.

Esa melodía que nos sanaba la razón y aniquilaba nuestra delirante locura. Locura que era la fuente de nuestro poder.
Andrea. Se llamaba Andrea.
Pero mas cerca de mí , tumbada en la amaca del porche, había otra persona.

Esa persona era Ciriel.
Esa persona llena de moretones,contusiones y profundos cortes en los muslos era mi amada Ciriel.

Esa persona que era incapaz de abrir sus Hazes por culpa de sendas hinchazones en sus parpados...

-¿Qué ha ocurrido en esa habitación amor mío? ¿Ha sido Tedd verdad? A ti tambien...tambien te lo han hecho pasar mal ¿Cierto?- Pero mis intentos de comunicarme con ella eran vanales. Estaba sumergida en las tinieblas de un coma irreversible.

¿Es este el destino que Lucius tiene para nosotros?

¿Se acostumbraran nuestros cuerpos a la eternidad? ¿Se acostumbraran a la eterna desdicha y a la agonía interminable de la muerte?

¡Oh locura, abrázame de nuevo! ¡Besame con la pasión delirante de antaño! Dejame... ser...dejamer ser un simple chiflado... no dejes que Andrea nos cure con su canto.

De pronto la esbelta figura trajeada de Agatha Lugosi salió por la puerta y con una sonrisa en los labios extendió los brazos.
Como si presenciaramos un numero de magia barata, de sus manos enguantadas salieron decenas de pétalos de rosa que se esparcieron por todo el porche. Tiñendolo todo de un agradable y refrescante aroma primaveral.
Aquellos petalos comenzaron a revitalizar todas y cada una de nuestras partes mas tullidas y amputadas conforme aterrizaban en ellas.
Las dagas del dolor mas inconfesable comenzaron a desaparecer y me sentía emerger de una profunda y desagradable pesadilla.
Sentía que volvia a nacer.

Comtemplé como Ciriel despertaba y examinaba su cuerpo incredula ante tal milagro. Su rostro era la desorientación en esencia pura. Al igual que el mío.
Tan prontó como me percaté de mi recien construida columna vertebral, me levanté y corriendo abrazé a mi novia hasta sentir sus fríos pechos contra mi piel.
Estar con ella me hacía olvidar cualquier infierno a mi alrededor.

Agatha Lugosi nos contemplaba y con voz sensual nos gritó:
-Ciriel querida mía, no acapares a Kevin para ti sola. Que ahora me toca a mí. Ven encanto y no te preocupes por Lucius, a él le parece bien que me "distraiga"mientras él delibera con sus asuntos diarios.. Ji,ji,ji- Aquella era la risa de alguien que controla la situación y la moldea a su antojo. Aquella mujer tenía preparada la siguiente tortura del día para nosotros.

Por eso nos había curado con aquella extraña magia.
Necesitaba curarnos con su panacea diaria para reiniciar la masacre de nuestros cuerpos desnudos e indefensos.
Si. Nos curaria día tras día.

Día tras día...

Revitalizado pero con la determinación todavía mermada, obedecí a Agatha y la seguí hasta la escalera de caracol situada al fondo del salón. La sensual mujer de rosa se dirigió a los comensales allí reunidos, que eran sus padres; Pitt y Andrea ( ahora no cantaba puesto que estaba comiendo) y su hijo Tedd. Este último devoraba ansioso y feliz una alita de pollo tras otra en medio de un torbellino de pringue reluciente. Bajo él, Huméd(el perro con cabeza afroamericana) mordisqueaba un hueso;

-Lucius vendrá en un par de horas. Papá,asegurate de prepararle un buen banquete. Hoy ha tenido que deliberar con el embajador de Celestio. Y tu, mamá,- La anciana miró a su hija al tiempo que articulaba su habitual gorjeo ilegible- No dejes de tatarear esa canción tan bonita frente a la chimenea- La anciana Andrea asintió y guiñó una de sus cuencas vacías a su querida hija.

Pude contemplar a Ciriel sentada en la mesa, cabizbaja. Despues, Agatha me cogió de la mano y me llevó al dormitorio que compartía con Lucius en el segundo piso.
Entré y Agatha cerró la puerta a mis espaldas.

La estancia a diferencia de nuestro calabozo carente de cualquier mueble o ventana, poseía toda clase de lujos y comodidades. El techo lo ocupaba una gran lampara de cristal que bañaba con una luz anaranjada todo a su alrededor. Incluida la gran cama de matrimonio en la cual podrían caber siete personas para dormir en lugar de dos.
Las paredes estaban pintadas de un vivo color dorado. Su iluminación era tal, que mis Hazes de luz se antojaban ridículos en aquel lugar.

-Mañana cambiareis turnos- Me decía Agatha mientras se desprendía de su traje rosa- Quiero decir que será Ciriel la que corte el cesped con Pitt y tu seras el compañero de juegos de mi hijo Teddy. Es lo justo ¿No crees? Yo tambien ando ocupada con las misiones que Lucius asigna a todos los humanos que nos visitan. De echo mi ayuda resulta muy apreciada para él y mas ahora que habeis destruido a parte de nuestro personal...

-Es una lastima. Lo siento de veras-. Me limité a contestar de forma ironica.

Agatha sonrío con aquellos gruesos labios. Ahora estaba totalmente desnuda y mostraba un cuerpo perfecto que incitaba al deseo...

-Pero al final de cada jornada seras tú quien acabe aqui conmigo,Kevin..- Cuando dijo esto ultimo, me empujó con tanta fuerza que me hizo volar de espaldas hasta caer en la inmensa cama de mantas purpuras.

En pocos segundos, Agatha Lugosi cabalgaba sobre mí con salvajes y sudorosas embestidas de cintura.
Cuando estaba decidido a disfrutar y a tocar el paraíso follando con aquella mujer, su boca se cerró para morder mi cara con tal fuerza, que comenzó a desgarrar mis pomulos con cada uno de sus lujuriosos mordiscos.
Las comisuras labiales de Agatha,ahora chorreaban mi propia sangre. Sangre con la que bañaba sus pechos mientras gemía de placer.
No, no gemía. Gritaba. Gritaba hasta alcanzar unos decibelios imposibles para una garganta humana.
Aunque esa mujer que me llevaba al orgamo no era precisamente humana...

A medida que los movimientos horizontales de su cintura aumentaban, mi vista se nublaba, mis oídos comenzaron a pitar de forma alarmante y mi fuerza comenzaba a flaquear.

Ella en cambio parecía cada vez mas vital y rejuvenecida.

La cama comenzó a ceder pero ella seguía y seguía.

Mis brazos cayeron flacidos en la cama. No me quedaban fuerzas. Mi energía al completo estaba siendo subcionada por la lascivia de una mujer insaciable. Si no paraba, me consumiría.
Tal vez es lo mejor. Tal vez así no tenga que aguantar una eternidad de sufrimiento.

No... Ciriel... no puedo dejarla sola...

-¡¡Ohhhhh Kevin dale placer a esta puta!! ¡Vamos cabronazo dame!- Mis genitales se encogieron para a continuación eyacular de forma desmesurada y poco placentera. Mi cuerpo estaba demasiado agotado para aguantar un orgasmo de ese calibre- Ummmmmm... Eso es campeón. Eso es.- Agatha me besó en los labios prolongadamente y se acostó a mi lado.
-No te preocupes por tu energía vital. Durmiendo un poco la recuperaras. Es inevitable consumir la energia de aquellos que se acuesten conmigo. Es mi naturaleza. Aunque gracias a eso mis poderes son un poco mas fuertes cada día-Mientras hablaba, Agatha abrazaba mi cintura como una amante juguetona- Eso es lo bueno de Lucius, que su energía nunca se agota y me permite beber de ella día tras día. Ahora, puedes regresar a tu cuarto junto a Ciriel, vuestra primera jornada a concluido. Teneis una eternidad por delante todavía...

Me encaminé exahusto al cuarto piso y cuando entré, Ciriel estaba encogida fetalmente contra la pared. Sus Hazes de luz alumbraron mi llegada y dos finos surcos lacrimógenos cruzaban su cara. Era obvio que los gritos de extasis de Lugosi habían sido oídos en varios kilómetros a la redonda. Lo que había destrozado los animos de mi amada.

Le conté todo lo ocurrido de principio a fin y ella hizo otro tanto respecto a su estancia con Tedd. Tambien me contó su cena en el salón mientras yo estaba con Agatha.
No le sorprendió cuando le conté que mañana ivamos a intercambiar nuestras "tareas".

En cierto modo era reconfortante hallarnos otra vez juntos. Aunque fuera al finalizar el día ( Día de eterna negrura y oscuridad) y solo tubiesemos esa oportunidad para gozar de intimidad y una aparente tregua ante nuestras calamidades perpetuas.

Si nuestro destino era el de morir día tras día en las tierras de Mortius, que así sea...

La compañía de Ciriel será mi consuelo ante tan aciago destino.

Mejor tener a la persona a la que amas siempre a tu lado.

Mejor tener a esa persona que significa todo para ti si vas a pasar por las peores torturas carnales y psíquicas de toda tu existencia. Al menos puedes consolarte por tener a tu lado a la otra mitad de tu corazón. Al gran amor que da sentido a tu vida.

Sí, mi adorada y bella Ciriel.
Incluso su larga melena teñida de rosa se mostraba bella y radiante en aquel pestilente mundo de mutilaciones.

Mi bella e inteligente Ciriel me dijo algo entre abrazos y suaves caricias en mi mugriento rostro;

-Kevin, sé como podemos salir de aquí...





anterior

siguiente