Delirios de la cordura: MENTE A LA DERIVA. 10ºParte

viernes, 20 de febrero de 2009

MENTE A LA DERIVA. 10ºParte

-¿Estais listos?

Tanto Ciriel como Selena afirmaron con gesto impasible.

-¡Pues adelante!- Grité.
Selena se limitó a decir a modo de respuesta; "Los vigilantes, estan aquí. A los vigilantes les gusta luchar".

-Lo tendremos en cuenta pequeña- le dijo cariñosamente Ciriel. Hace tiempo que la pelota de goma que controlaba aquella voluntad salvaje había dejado de ser util para nosotros. Ahora aquella niña perdida nos seguía por propia voluntad.

Saltamos.

Entonces, en pocos segundos nuestras desnudas figuras descendían a gran velocidad por aquella gigantesca cascada tras la cabaña (ahora llena de restos cadavericos) de Lucius.
Mis hazes de luz al igual que los de mi amada, permanecían cerrados e incapaces de abrirse ante tal empuje huracanado que provocaba nuestro descenso.
La pequeña Selena se hallaba convertida en un ovillo y lucía una sonrisa picarona que transmitía cierto disfrute ante aquella bajada abismal.

¿Hacia donde nos conduciría aquello?
¿Tal vez hacía nuestro proximo destino?
¿Tal vez hacía nuestra salvación?

¿O tal vez...? Sí..tal vez simplemente caeríamos.

Puede que simplemente nuestros maltrechos cuerpos hayan encontrado su cenit en un continuo caer de negrura infinita...

No, no podemos pensar en eso. No debemos.
Sobre todo si pretendo que mis objetivos de conquista se cumplan.
No. Mortius no puede ganar...

¡Yo,Kevin, no pereceré ante la espada del infierno como tantas otras almas desdichadas e impías!
¡Estupidos e indiferentes seres del submundo, yo mostraré mi triunfo ante todos!

A pesar de todo, la caída no cesaba.

Los arboles y demas plantas que reían con nuestra presencia, pronto quedaron envuelta por una espesa negrura. Sin apenas percatarnos del cambio, un agujero negro abrazaba y asfixiaba con su opacidad todo a nuestro alrededor.

Aun así, la caída no cesaba.

Por fín pude abrir mis parpados y proyectar mis Hazes de luz sobre mis compañeras. Selena seguía sonriendo convertida en aquella bola humana a pesar de la oscuridad. Una oscuridad en la que mis rayos de luz no alumbraban nada salvo el salpicar de la cascada que caía en paraleo y nos regalaba frías gotas de agua en nuestros rostros.

Aun así, la caída no cesaba.

Las luces oculares de Ciriel me señalaban en un intento de comunicarse conmigo. Había que alzar la voz para derrotar el estruendo emitido por la catarata;

-¡Kevin! ¡Kevin!- Mientras gritaba, agitaba sus manos frente a su cara para impedir el paso de las miles de gotas que pugnaban por calar nuestros huesos- ¿Crees que no había otra salida? ¡Todo esto podría tratarse de otra artimaña de vete tu a saber quien! Puede que encontremos nuestro fin con esta caída...

-¡No tenemos elección amor mío! ¡Debemos continuar sea como sea, no podemos retroceder ni quedarnos en aquel terreno abierto a esperar el regreso de Lucius!- Mi voz comenzaba a quebrarse ante aquel constante griterío. Me parecía no menos que curioso, el hecho de no poder sudar, llorar o dotar de mi cuerpo con sus necesidades básicas, y a pesar de ello poder sentir aquel frío punzante y desgarrador. Sentir como los musculos de mi bajo vientre se encogían hasta agarrotarse por culpa de aquel rapido descender.


¿Quién provacaba todo aquello? ¿Quien estaba oculto en las sombras y nos acechaba con recelo?

Esa sensación constante de bajada como si de una infinita montaña rusa se tratase...
No me dejaba pensar... no me dejaba oír las voces de mi cabeza...
Selena comenzó a hablar:
"Estan aquí. Ellos estan aquí. Los vigilantes. Sí, Sï. Porque los vigilantes nos miran tras la cascada. Sí, como pez en el agua descienden a nosotros. Luchan. Y Luchan muy bien, ya lo creo".

Silencio absoluto. Tan solo el rugir del liquido elemento.

Aun así, la caída no cesaba... Pero los seres responsables de aquella trampa de muerte se mostraron ante nuestros Hazes de luz.

Surgieron justo detras de nosotros.
Eran cuatro siluetas envueltas con una capa de vivaz rojo a juego con sus capuchas.
Sus figuras resaltaban como diamantes ensangrentados a pesar de la oscuridad. Por lo que no era dificil captarlos con nuestras luces oculares.

Emergieron de la cascada como peces ansiosos de buscar la superficie y abandonar su refugio acuático.
En poco segundos nuestos cuatro atacantes caían junto a nosotros por aquella boca negra y húmeda.

-¿Pero qué diabl...? - Ciriel enmudeció al recibir en el hombro varias patadas enfundadas en botas del mismo rojo carmesí mostradas por aquellas capuchas que ocultaban sus rostros.

-¡Jajajaja! ¡Bastardos cabrones venid a mí y subestimadme si así lo quereis!- Me dedicaba a gritarles enardecido por el furor del peligro inminente. Aquel peligro que alimentaba mi poder delirante.

Dos de los cuatro asaltantes se giraron hacía mí y me hicieron frente con sus manos enguantadas y provistas de afilados nudillos. Los dos restantes se enfrentaron a Ciriel y a Selena.

Lo peor de todo aquello, era sin duda nuestra clara desventaja. No solo numérica, si no que ademas de eso, nos encontrabamos cayendo cabeza abajo sin poder rectificar nuestra postura combativa. En cambio ellos, caían junto a nosotros haciendo gala de un planeado impecable con sus capas al viento.

Mientras mis dos contrincantes me espoleaban con puñetazos y patadas, mis fieles "espectros" surgieron a cada lado de mi cuerpo para contraatacar como ya lo hicieron en la cabaña de Lucius, con sus troncos ligados al mío como si fueramos trillizos siameses. De nuevo combatía junto a los dos humanoides que ya me ayudaron cuando mas lo necesitaba.
Los seres encapuchados no recularon y continuaron sumergidos en aquel frenesí de golpes. Ahora uno se encargaba de mis dos compañeros fantasmas y otro se limitaba a clavar sus dedos en mis Hazes. Provocando una implosión de dolor en mi cabeza que casí me aniquila.

Selena se debatía con otro de aquellos atacantes en un amasijo de golpes,bocados y numerosos chorros de sangre que llegaban a mezclarse con la cascada.
Deseé profundamente que la sangre no fuera de mi pequeña acompañante caníbal.

-¡No hemos llegado hasta aquí para esto! ¡No, desde luego que no!- Gritaba Ciriel mientras sus desnudas y sensuales piernas se unían de nuevo en una larga y bífida cola reptíliana que parecía nacer de su entrepierna.- ¡Venid a mí hijos de nadie!- Desafiaba Ciriel con su melena rosa empapada y sus pechos castigados por la interperie. Lanzaba su cola contra la cascada y lanzaba numerosas cortinas de agua a los imperceptibles rostros de nuestros contrincantes. Entorpeciendolos varios segundos.

La lucha seguía...
La caída por el abismo no cesaba...

Mis manos pasaron a ser gigantescos diamantes que impregnaban la negrura con una tenue luz blanca. Me dediqué a trazar largos arcos en el aire con el fin de alejar a mis captores y cercenar sus brazos. Pero estos eran endiabladamente rapidos y tan solo llegué a cortar centímeros de tela roja de sus capas.

Ciriel se esforzaba en vano en clavar el extremo punzante de su cola en el abdomen de su contrincante. Pero el vigilante se la agarró con ambas manos y la atrajo hacía sí mismo para bapulear a mi amada.
La lucha de Selena no presentaba mejor pronóstico. En la mano de su rival se materializó un látigo que cortaba el viento con cada golpe. Y en poco tiempo, la pequeña salvaje quedó reducida bajo una lluvia de truenos lacerantes.

Los cuerpos espectrales ligados a mi cuerpo eran facilmente esquivados por los vigilantes que pasaron a ocultarse tras la cascada, para luego emerger desde un punto completamente distinto y desmontar nuestras defensas.

Ciriel salió huyendo de su contrincante hacía donde combatía Selena. Justo antes de que ésta recibiera otro latigazo, las desnutridas manos de Ciriel cazaron el latigo justo a tiempo para hacerlo trizas bajo lo que ahora se antojaba como unos apéndices bulbosos.
Sus brazos se hábían transformado en largos filamentos negros y viscosos similares a los de una araña. Ella al ver su nueva metamorfosis arácnea rió extasiada;
-¡Sí, vamos! ¡Mi cuerpo todavía exhala poder!- Mientras gritaba, sus gruesos labios goteban una espesa saliva que caía por su mentón.

Apartir de ahí todo sucedió a velocidad surrealista;

Ciriel me tiró el extremo roto del latigo e inmediatamente el espectro ligado a mi espalda lo cogío al vuelo y me lo entregó.
Aprobeché la ocasión y clavé el desgarrado filamento del latigo roto en el inescrutable rostro del vigilante que me atacaba. Acto seguido, al recibir el impacto, el asesino soltó un apagado grito procedente de sus entrañas y sus vestiduras, y todo cuanto envolvía su figura en general,se contrajo sobre sí mismo hasta quedar reducido a un montón de ropa vacía e inocua que caía por la cascada.

El otro vigilante al ver la derrota de su compañero, estalló en silenciosa cólera y volvió a presionar sus dedos sobre mis Hazes oculares con una determinación indomable.
Esta vez, pude contemplar con horror como la luz de mi cuenca izquierda se apagaba...
Me había desprovisto de uno de mis Hazes...

No puede aguantar más. No podíamos perder y aquello estaba llegando demasiado lejos...

Y todo aquello sucedía mientras caíamos...caíamos en un abismo infinito...

Ciriel y Selena acorralaron a dos vigilantes por ambos lados pero estos las mantenía a raya con pericía luchadora y aparente facilidad, ya que sus movimientos parecían danzar con una perfecta armonía y sincronización de ataques.
La pequeña canibal se lanzó en un aparente ataque camikaze hacia su rival. Alzando uñas, pies y dientes, rugía ensordecedoramente mientras recibía incontables golpes en su desnuda e infantil figura.
Ciriel evitó a su respectivo contrincante para aguijonear la espalda del vigilante que sometía a Selena y comenzó a estrangularlo con sus apéndices. Situación que Selena aprobechó para morder el cuello de su agresor y desgarrar todo lo que sostuviera aquella cabeza encapuchada.
Un brote de sangre negra salió disparada bajo los pliegues carmesíes de su vestimenta para despues implosionar en un esputo de telas y harapos vacíos. Selena reía traviesa mostrando entre sus dientes restos sangrantes de piel ( si es que era piel corriente) del vigilante desintegrado.


Con dos patadas en espiral, mis diamantes fueron desviados y mi contrincante comenzó a golpearme con su recien materializado látigo en una mano.

Ciriel gemía con loca furia homicida al ser estrangulada por el vigilante que minutos antes había visto destruir su preciado látigo a manos de esa odiada mujer mezcla de reptil y araña.
Selena acudió en su ayuda y comenzó a morder las manos enguantadas que apretaban el cuello de mi amada.

Perdímos la sensación de gravedad hace rato... en una constante caída ya nada parecía cobrar solidez...

Selena terminó arrancando los dedos del vigilante que estrangulaba a Ciriel y del muñon resultante emergío un vapor ardiente que abrasó la cara de mi pequeña compañera y la hizo retroceder aturdida con sus diminutas manos tapando su rostro quemado.

Ciriel no desperdició la ocasión e introdujo el filo de su cola en las aberturas que antes fueron los dedos del vigilante y se abrió paso por su brazo hasta haber clavado completamente su bífido miembro en el interior del cuerpo de aquel ser.
Lo último que contempló el vigilante fueron los Hazes de luz de aquella mujer, justo antes de que su cola se expandiera en el interior de su cuerpo y lo descuartizaba por dentro.

-¡Estupido...así aprenderas...sí...así..aprenderas..!- No pudo acabar la frase, ya que sus Hazes se cerraron y Ciriel quedó tan inconsciente como Selena. Ahora las dos caían por la cascada como cuerpos inertes.

En un arrebato de energía y desesperación, mis diamantes cercenaron uno de los brazos del vigilante y de esté brotó el mismo vapor negro que había calcinado el rostro de Selena.
Mi único Haz de luz contempló como el encapuchado contraatacaba ahora con una Daga en la mano.
Los Entes espectrales de mi cuerpo pararon la estocada y golperaon su rostro hasta hacerle desprenderse de su arma.
Agarré la daga antes de que se perdiera en el vacío e intenté clavársela vanamente.
Pero para cuando ya había esquivado mi ataque, mis brillantes diamantes de muerte ya atravesaban su torso...

El vigilante yacía clavado frente a mí resistiendose a su inevitable agonía final.
Proyectó un puntapie en mi rostro que me hizo recular amnubilado, pero cuando quise encararle de nuevo, el "siamés" delantero de mi cuerpo ya remataba al vigilante impregnando por todo su cuerpo, un vómito espeso y amarillento que pudría su figura.

-Esta vez...si... hemos estado apunto de...- Caí en semiinconsciencia.

Tan solo puedo recordar los restos de vestiduras vacías que caían con nosotros por la cascada...

Y caíamos... tan solo silencio,oscuridad y por supuesto caída...

Aquella sensación de vuelo eterno revolvía y embotaba mi percepción, aquel descenso eterno anulaba mi sentido de orientación y equilibrio...

Recuerdo que al abrir el único Haz de luz que me quedaba, Ciriel me miraba arrodillada y provista de nuevo con piernas y brazos humanos. Mi amada Ciriel sentada junto a mí...

¿Sentada?

Efectivamente. Habíamos llegado a pesar de todo, a terreno fírme.
La oscuridad seguía siendo total. Pues no existía luz en el reino de Mortius el Grande. Pero de nuevo nos encontrabamos sobre una nueva senda a seguir. Las cosas estaban volviendo a su cauce. A "mí" cauce.

- Creíamos lo peor amor mío. Esta vez, creíamos lo peor- Me decía Ciriel hundiendo su rostro contra mi pecho - Yo cuidaré de tí Kevin. Somos un equipo ¿De acuerdo? Podemos con cualquier puto engendro que nos desafíe!-

Estampé un beso en sus labios y me limité a sonreir ante tanta determinación y coraje inquebrantable.
Me puse en pie ayudado por Ciriel y nos encaminamos (por fín podíamos "andar" y no "caer") hacia un árbol marchito en el que jugueteaba Selena.

-¿Cuanto tiempo he estado inconsciente?- Pregunté-
-No mucho. No te preocupes. Debemos tener mas cuidado si volvemor a encontrarnos con esos seres. Sin estrategia, no creo que ganemos un segundo asalto...- meditaba Ciriel.
-Creo que ya no quedan más... eran los únicos- Le contesté.


-AHORA,LOS VIGILANTES SON EL MENOR DE VUESTROS PROBLEMAS-.

Aquella frase provocó el mismo estruendo que una tormenta rompiendo el aire.
Los tres nos quedamos petrificados ante tal magnitud sonora.

-HASTA AQUÍ HABEIS LLEGADO. POR OBRA Y GRACIA DE CELESTIO. AQUEL OPUESTO A MORTIUS-.

¿Quien era aquella entidad? ¿Quien desprende tal poder con solo articular meras palabras de advertencia? ¿Quien si no Mortius puede hacer eso?

-ES MI DEBER ACABAR CON EL DESEQUILIBRIO UNIVERSAL QUE CORROMPE Y DESAFÍA LAS LEYES ESTABLECIDAS. ES MI DEBER ACABAR CON ESTA ARDUA Y CANSINA EMPRESA QUE EMPEZASTE, KEVIN.-

Ciriel y yo nos miramos.
Esa voz...
Nos era horriblemente familiar...
Una voz antaño perteneciente a un gran amigo...
Una voz que ahora hacía temblar el suelo...

-SE ACABÓ. MUCHO A DURADO ESTA REBELDÍA BLASFEMA...-

-¡No,no por favor Kevin mírale,Míra su cara!- Me gritaba una sollozante Ciriel.
Selena nos miraba con rostro de indiferencia, ajena a nuestras emociones- ¡Mírale Kevin, es Él!- Volvió a gritar Ciriel.

Cuando aquella aparición se adelantó un paso más, su figura quedó en evidencia ante nuestros Hazes de luz...

David Serra se hallaba frente a nosotros.



5 lectores que han opinado.:

Maky dijo...

Esto cada me mola más. Estoy un pelín enganchada.

Besitos.

"L" dijo...

Gracias. Espero con ilusión que sigas cada capitulo de esta historia con interes, ya que su desenlace se acerca y puede no ser del agrado de todos... dicho esto, quien esté siguiendo toda la historia, me gustaría que dejara expuesto cual sería o como se imaginan el final. Simplemente para darle ams vidilla al blog, que esta medio muerto ultimamente:P:P
saludos a todooooos

Maky dijo...

OK, OK

La verdad, con los examenes, los trabajos y las prácticas estamos todos desbordados, o por lo menos yo que hasta que no he tenido internet en el piso (wifi del vecino) no he podido ponerme al día.

Y la verdad cada vez dejamos menos comentarios, con lo que eso anima... ^^

Bueno ya te escribiré mi sujerencia, besitos.

Pika dijo...

Ya está! Ya me he puesto al día de 'Mente a la Deriva'.

Va molando el relato (y con tanto gore Tamara estará contenta xD) y a David no me lo esperaba yo por ahí... ^^'



PD: Tienes algunas faltas de ortografía... :P
A ver si luego puedo corregir las que vea.

"L" dijo...

Glups... bueno supongo que eso es lo que hace el entusiasmo al escribir... sorry :S:S